Revista de Investigación Científica y Tecnológica Alpha Centauri
metodología PRISMA, en la que analizaron 47 estudios
empíricos publicados entre el 2010 y el 2024 para ver qué
factores se asocian a que una institución de salud esté
preparada para el cambio. Encontraron que esa preparación
depende sobre todo del liderazgo transformacional la
cultura participativa, la comunicación efectiva y los
recursos disponibles. Según sus resultados, esa disposicion
al cambio impacta directamente tanto en que las
innovaciones se implementen con éxito como en la
motivación del personal de salud. En ese sentido, lo
encontrado en Sabogal confirmó que cuando el proceso de
cambio fue percibido como organizado, participativo y
respaldado institucionalmente, la motivación laboral tendió
a incrementarse.
De igual manera, el resultado del primer objetivo
específico coincidió con Wu et al. (2024), quienes
desarrollaron una revisión sistemática de enfoque
cuantitativo-comparativo basada en 35 estudios
internacionales indexados en Scopus y ScienceDirect, con
el propósito de examinar los estilos de liderazgo
predominantes en el sector salud y su influencia en la
motivación y satisfacción laboral. En Sabogal, el valor de
Rho = 0,787 obtenido respalda esta idea: el proceso de
cambio organizacional fue mejor valorado cuando venía
acompañado de liderazgo participativo y estrategias que
involucraban al personal, lo cual generó una respuesta
motivacional más alta tanto en trabajadores asistenciales
como administrativos. Esto coincide con lo encontrado en
los resultados, donde el liderazgo transformacional -y en
segundo lugar el participativo- se relacionó de forma
positiva con la motivación intrínseca y el compromiso
organizacional. De ahí se concluyó que cuando los líderes
impulsan el cambio dejando participar al personal se logra
mayor disposicion a innovar y adaptarse.
En relación con el segundo objetivo específico, se
comprobó que la resistencia al cambio organizacional se
relacionó significativamente con la motivación laboral, al
registrarse un valor de significancia p = 0,000 < 0,05 y un
Rho de Spearman = 0,565, lo que evidenció una relación
directa y moderada entre ambas variables en los 135
participantes de la Red Asistencial Sabogal. La magnitud
moderada de esta asociación sugirió que, aunque la
motivación tuvo un vínculo con la manera en que el
personal afrontó la resistencia al cambio, también
intervinieron otros factores institucionales y personales.
Este hallazgo sobresale con el autor Fernández (2022), el
cual señala que el clima organizacional del personal de
salud del Hospital II EsSalud Moquegua en el año 2021
usando en su método un diseño no experimental, de corte
transversal y nivel descriptivo, con 120 trabajadores como
población y 92 participantes de muestra, concluyo que el
63% de los encuestados percibio un clima de nivel regular
y el 24% uno bueno, haciendose prevalecer una deficiencia
en el liderazgo y la comunicación interna.
A su vez, los resultados del segundo objetivo específico
pudieron comprenderse mejor a la luz del estudio de
Córdova (2023), quien calculó el nivel de motivación
laboral del personal del Hospital II EsSalud Cerro de Pasco
2023 mediante un enfoque descriptivo-transversal y la
aplicación de una encuesta tipo Likert a 50 trabajadores. El
coeficiente moderado hallado en Sabogal muestra que la
resistencia al cambio no se explica solo por la motivación,
sino también por condiciones de trabajo que pueden
generar tension, inseguridad o menos ganas de adaptarse a
las transformaciones dentro de la organización. Esto va en
línea con lo encontrado por el autor, quien reportó que el
66% del personal tenía un nivel medio de motivación y el
24% un nivel bajo, algo relacionado con la falta de
incentivos y el exceso de carga laboral. A partir de esto
concluyó que reforzar la comunicación interna, el bienestar
laboral, las políticas de reconocimiento y el liderazgo
participativo era clave para mejorar la motivación del
personal.
En lo que respecta a el tercer objetivo específico, se
evidenció que el manejo del cambio organizacional se
relacionó significativamente con la motivación laboral,
dado que en la Tabla 4 se obtuvo p = 0,000 < 0,05 y un
coeficiente Rho de Spearman = 0,707, lo que expresó una
relación directa y alta entre ambas variables en la muestra
de 135 trabajadores. Este resultado indicó que cuando el
cambio fue gestionado de manera más adecuada dentro de
la institución, la motivación del personal también tendió a
ser más favorable. Tal hallazgo guardó relación con Pari
(2024), quien estudió la relación entre motivación y
rendimiento laboral en los empleados de la Unidad de
Cuidados Intensivos del Hospital Departamental de
Huancavelica mediante un enfoque cuantitativo
descriptivo-correlacional, con una población de 21
profesionales y técnicos. Sus resultados revelaron que el
76,2 % presentó motivación regular, el 61,9 % mostró
desempeño medio y se identificó una relación significativa
entre ambas variables con p = 0,023. A partir de ello, se
concluyó que la motivación laboral se relacionó
significativamente con el desempeño del personal de salud,
lo cual permitió inferir que un manejo adecuado del cambio
en Sabogal también habría favorecido un mayor
compromiso funcional del personal.
Finalmente, el tercer objetivo específico también encontró
respaldo en García (2025), quien desarrolló un estudio
cuantitativo descriptivo-correlacional para analizar la
relación entre clima organizacional y motivación laboral de
los trabajadores administrativos de un hospital del distrito
de Pueblo Libre, con una muestra de 30 trabajadores. En
Sabogal, el valor de Rho = 0,707 encontrado sostiene que