Revista de Investigación Científica y Tecnológica Alpha Centauri
0,000 < 0,05; Rho = 0,898), por lo que se rechazó la
hipótesis nula y se aceptó la hipótesis de investigación. Este
resultado fue congruente con lo reportado por Rojas (2024)
en gobiernos locales del Callao, donde la gestión pública,
la gestión basada en resultados y el desempeño financiero
mostraron asociaciones elevadas (Rho = 0,944; 0,877;
0,875; R-cuadrado ajustado = 0,919; p = 0,000), sugiriendo
que marcos de gestión robustos se traducen en desempeños
superiores. En contraste, Medina et al. (2021), con 550
cuestionarios y mínimos cuadrados parciales, no hallaron
efectos positivos de ciertas configuraciones de prácticas de
gestión del capital humano sobre los resultados
organizativos y recomendaron considerar variables
contextuales moderadoras, lo que ayudó a interpretar que,
en las empresas analizadas, la coherencia sistémica de la
gestión de alto desempeño habría sido un factor decisivo
para la magnitud observada.
En el vínculo entre gestión de alto desempeño y resultados
financieros se confirmó una relación directa y alta (p =
0,000 < 0,05; Rho = 0,817). La dirección y el tamaño del
efecto fueron convergentes con Jiménez (2020), quien en
41 pequeñas empresas de Lima reportó una relación
altamente significativa entre habilidades empresariales y
sostenibilidad comercial (R de Spearman = 0,803; p <
0,01). De forma complementaria, Cepeda y Ortega (2020)
mostraron, mediante ecuaciones estructurales basadas en
varianza, que la integración entre capital intelectual y co-
creación de valor impulsa los resultados empresariales. En
conjunto, la literatura respaldó que prácticas de alto
desempeño alineadas con capacidades, información y
aprendizaje organizacional fortalecen los retornos
financieros, coherentes con la magnitud alta encontrada.
En los indicadores operativos se observó una relación
directa y alta con la gestión de alto desempeño (p = 0,000
< 0,05; Rho = 0,814). Este patrón dialogó con Ríos (2022),
quien identificó relaciones positivas entre dimensiones de
la gestión administrativa y el desempeño laboral en
servidores públicos: planificación (rho = 0,636; p = 0,002),
organización (rho = 0,699; p = 0,000), dirección (rho =
0,621; p = 0,003) y control (rho = 0,559; p = 0,008), además
de una relación global alta (rho = 0,716; p = 0,000). De
manera concordante, Alvarado (2022) halló en la Dirección
Regional de Educación de Ucayali un nexo elevado entre
gestión por procesos y gestión por resultados (rho = 0,782;
p = 0,000). A la vez, Anccasi (2022) mostró en el Gobierno
Regional de Huancavelica un efecto positivo del
planeamiento estratégico sobre el desempeño en el puesto
(r = 0,443; p = 0,002), junto con relaciones no significativas
en gestión de recursos (r = 0,289; p = 0,054) y gestión por
indicadores (r = −0,230; p = 0,129), lo que subrayó que el
impacto operativo depende de qué prácticas se
implementan y con qué rigor. Así, ordenar procesos,
planificar y controlar con estándares de alto desempeño se
asoció con mayor eficiencia, cumplimiento de metas y
optimización de procesos, en línea con la magnitud
observada.
En los indicadores de recursos humanos se verificó una
relación directa de magnitud moderada con la gestión de
alto desempeño (p = 0,000 < 0,05; Rho = 0,603). Este
resultado fue coherente con Bernal et al. (2020), quienes en
253 empresas mexicanas encontraron evidencia estadística
de dependencia entre capital humano y desempeño
organizacional mediante regresión lineal. También
coincidió con Van et al. (2020), que evaluaron un programa
de liderazgo centrado en bienestar psicológico y hallaron
beneficios moderados a muy grandes en satisfacción de
autonomía y motivación intrínseca para los líderes frente a
un grupo de control, vinculando la satisfacción de
necesidades con rendimiento. Desde una perspectiva
cualitativa, Piguave y Vegas (2021) concluyeron que el
empowerment operó como herramienta de gestión viable
para mejorar el desempeño en una empresa pública. En
conjunto, la evidencia explicó que capacitación,
empoderamiento y liderazgo orientado al bienestar se
asociaran con mejores métricas de personal como
productividad, retención y desarrollo, en concordancia con
la magnitud moderada estimada.
Conclusiones
Se comprobó una relación directa, positiva y
estadísticamente significativa entre la gestión de alto
desempeño y los resultados empresariales en las empresas
analizadas. Con una muestra de 80 trabajadores, los
hallazgos mostraron p = 0,000 < 0,05 y un coeficiente de
Spearman de 0,898, magnitud muy alta que permitió
rechazar la hipótesis nula y aceptar la hipótesis general,
confirmando que mayores niveles de gestión de alto
desempeño se asociaron con mejores resultados globales de
la organización.
En el plano financiero se confirmó una asociación directa
y alta entre la gestión de alto desempeño y los resultados
económicos, con p = 0,000 < 0,05 y un coeficiente de
Spearman de 0,817. Este comportamiento respaldó que el
fortalecimiento de prácticas de alto desempeño se relacionó
con un rendimiento financiero superior, reflejado en una
administración más disciplinada de ingresos y gastos y en
un mejor desempeño de las métricas financieras
observadas.
En los indicadores operativos se verificó una relación
directa y alta con la gestión de alto desempeño, evidenciada
por p = 0,000 < 0,05 y un coeficiente de Spearman de
0,814. La evidencia sostuvo que la adopción de rutinas y
estándares propios de una gestión de alto desempeño se
asoció con mayores niveles de eficiencia, cumplimiento de